NEGLIGENCIA MÉDICA: INDEMNIZACIÓN E INFORMACIÓN

Una negligencia médica es una mala práctica de un médico o un equipo sanitario. Si has sufrido un acto médico erróneo, descuidado y no comedido al procedimiento obligado de todo profesional sanitario, debes saber que existen muchas opciones para empezar un proceso judicial y ser indemnizado económicamente.

El sufrimiento de un error de un equipo médico puede ser mayúsculo en una vida. Es por ello que el sistema judicial defiende a los ciudadanos en casos de negligencia médica y obliga los responsables a la reparación de los daños provocados.

¿Has sufrido alguna vez las consecuencias de una mala actuación de tu proveedor sanitario? ¿Has lidiado con una lesión provocada por un error médico? ¿Tienes un familiar directo que ha muerto por carecer de un diagnóstico adecuado? En todos esos casos puede ser que hayas sufrido una negligencia médica y, en consecuencia, tengas derecho a una indemnización por los daños ocasionados.

Una actuación indebida en un postoperatorio, la negación de la realización de pruebas médicas tales como una biopsia o el error en un diagnóstico son algunos ejemplos de las negligencias más comunes en el sistema médico español. Ante ellas, debemos conocer nuestros derechos a reclamar y ser reparados por todos nuestros costes.

Se considera negligencia médica todo acto u omisión del mismo producida en el ámbito sanitario con incumplimiento de los estándares asistenciales reconocidos por criterios y protocolos médicos. Uno de los requisitos para ello es que la falta de cumplimiento de un derecho sanitario debe originar una lesión, física o psicológica, para ser declarada negligencia y causa de una indemnización.

En España la ley protege a los ciudadanos ante posibles negligencias médicas. Si bien los procedimientos son distintos en los casos ocurridos en la sanidad pública y los producidos en la sanidad privada, lo cierto es que en ambas tipologías la víctima de la negligencia puede acudir a procedimientos administrativos o jurídicos y ser compensada por los daños sufridos.

Para conocer la indemnización posible que cada caso podría recibir se debe acudir a un bufete especializado que conozca de primera mano la jurisprudencia de la negligencia. Actualmente, no existe en la ley española ningún baremo que permita medir la cantidad de la posible indemnización y los jueces sentencian de acuerdo a la jurisprudencia de casos similares anteriores. La diversidad es enorme y existen casos reparados con cantidades superiores a un millón de euro y casos que no superan los 20.000 euros.

Negligencias médicas: preguntas y respuestas

Ante una negligencia médica es habitual sentirse desamparado y totalmente perdido. La desprotección es una sensación común entre las víctimas del error de profesionales sanitarios. En tal situación es habitual verse acaparado con mil preguntas. Con el propósito de resolver algunos de ellos, a continuación, desgranamos las posibles preguntas que ronden en tu mente.

¿Qué implica denunciar una negligencia médica?

La razón que te puede llevar a denunciar una negligencia médica no es necesariamente el deseo de verse reparado económicamente por los daños sufridos sino también la esperanza de poder depurar responsabilidades.

En muchas ocasiones los denunciantes de casos de negligencias médicas persiguen conocer en detalle qué ocurrió e intentar evitar que ocurra otra vez. La reclamación por la vía legal ayudará a esclarecer los hechos e indagar en las responsabilidades que llevaron a una mala praxis del equipo sanitario. A menudo se habla de que las denuncias de negligencia médica tienen voluntad de obtener una reparación moral y económica.

¿Qué necesito para reclamar?

Es muy importante que, ante todo, el paciente o afectado intente ser discreto y comedido con sus actitudes. Las denuncias que consiguen una sentencia favorable son aquellas en las que se consiguen probar los hechos denunciados y, por tanto, la obtención de pruebas es uno de los procesos más complejos e importantes del proceso. Para conseguirlas lo mejor es ponerse en manos de abogados profesionales y no mostrar ante el centro sanitario la voluntad de iniciar un proceso legal.

Más allá de las pruebas que durante el proceso se consigan, un primer paso muy valioso es describir el caso con la mayor exactitud posible. Redactar un texto en el que se especifiquen las horas y los hechos de manera concisa y revelando quiénes intervinieron, los posibles testigos, etcétera. También es importante tomar fotografías de las lesiones provocadas y recopilar todos los informes médicos a los que se tenga acceso, así como, también, la historia clínica del paciente.

¿Prescriben las negligencias médicas?

Toda posible denuncia de negligencia médica está sujeta a un plazo limitado de tiempo a partir del cual, los hechos ya no son juzgables. Dependiendo del marco regulatorio en el que se realice la demanda existirá un período distinto de prescripción. El plazo empieza a partir de la fecha en la que, presuntamente, se comete el error médico y finaliza con distinta fecha según la jurisdicción a la que esté sujeta.

¿Cuáles son las posibles condenas?

Los daños provocados por una negligencia médica deben poder ser contabilizados económicamente de forma individual en cada caso distinto. Principalmente, las denuncias por negligencia deben tener por objetivo la obtención de una reparación económica. Sin embargo, también existe la posibilidad de abrir un procedimiento por la vía penal que busque depurar responsabilidades del centro o el equipo médico.  En este caso las condenas pueden resultar en la restricción de la libertad del médico y su puesta en prisión, la inhabilitación de sus funciones o el pago obligado de una multa.

Negligencias médicas: qué hacer

Si has sufrido una negligencia médica tienes la opción de denunciar los hechos y obtener una indemnización económica. Ya sea un error en un diagnóstico, la negación de pruebas, un descuido en un procedimiento, la realización mal terminada de unas curas, etcétera, debes estudiar la posibilidad de denunciar tu caso.

En España existen numerosos casos de negligencias médicas que terminan con una reparación económica que ayuda al paciente o a los afectados a sobrellevar las consecuencias negativas de dicho error.

Para poder denunciar una negligencia médica se debe contar con un equipo de abogados profesional. La complejidad del procedimiento, así como las pruebas exigidas para demostrar lo ocurrido hace que, ante todo, el paciente deba acudir con un bufete especializado con negligencias médicas.

Los abogados te recomendarán y guiarán en todo momento, especificando todos los pasos a seguir. Inicialmente, para que puedan estudiar el caso deberán conocer toda la información de lo ocurrido. Por eso es interesante que prepares un resumen de todo lo que sabes de la negligencia; horas, personas implicadas, lugar, fotografías de las lesiones provocadas…  Además, es de gran relevancia contar con los todos los informes médicos del paciente y su historia clínica.

  Cuándo se considera negligencia médica

En el marco legal no se habla de negligencia médica como tal sino de la infracción de la Lex Artis Ad Hoc, una ley que defiende la buena praxis de la medicina como disciplina. De hecho, la medicina es considerada un arte en sí mismo que debe ser regido por sus propias reglas éticas de cuya infracción deriva una negligencia médica.

Por lo tanto, se considera una negligencia médica cuando se rompen las normas internas que todo médico debe seguir. Si bien existe un fuerte debate dentro del mundo académico, jurídico y médico sobre si se puede considerar como negligencia un error conductual, sí que hay consenso en definir la negligenciacomo la pérdida de corrección del acto médico provocada por la actuación contraria de un profesional sanitario a sus obligaciones de buena praxis.

En este contexto se ha definido como negligencia el hecho de rechazar la realización de pruebas médicas, la finalización incorrecta o descuidada de una intervención quirúrgica, entre otros muchos casos. Lo que todo ellos comparten es la percepción de abandono y la falta de un trato comedido a las necesidades del paciente.

Dónde denunciar negligencia médica

Si has sufrido una negligencia médica y has tomado la decisión de denunciar tu caso, debes conocer que los procedimientos a seguir son distintos según si los hechos ocurrieron en un centro de sanidad privada o uno de sanidad pública.

Ante todos ellos, el primer paso a seguir es contar con un abogado especialista que te asesore y te acompañe a lo largo de todo el procedimiento. La burocracia requerida para una demanda judicial conlleva procesos complejos donde la ayuda de un profesional es indispensable. Él te asesorará en cada paso a seguir y colaborará en el elemento más difícil e importante del proceso; la obtención de pruebas y la demostración de lo ocurrido. 

En el caso de la sanidad privada, en primera instancia se deberá iniciar una reclamación extrajudicial que si no prospera con éxito puede dar inicio a una demanda en los juzgados. Las clínicas privadas cuentan con seguros de Responsabilidad Civil por lo que en estos casos están cubiertos económicamente para llegar a un acuerdo de indemnización previo a la demanda judicial. Sin embargo, según muchos expertos las propuestas de acuerdo previo a demanda judicial son siempre muy bajas por lo que es recomendable iniciar un procedimiento judicial. En ambos casos se debe contar con un profesional de la abogacía con la especialidad en negligencias médicas que de fiabilidad a la demanda y aporte las pruebas necesarias para prosperar.    

En cuanto a se refiere a negligencias ocurridas en la sanidad pública, se deberá acudir al Servicio de Atención al Paciente. Allí se puede reclamar una negligencia, pero también pedir el historial médico del paciente, informarse del estado de una lista de espera, etcétera. Debes saber que queda constancia de todo lo que se informa al Servicio de Atención al Paciente. Por tanto, iniciar una reclamación de forma precipitada y con pruebas o informaciones de poca veracidad podría perjudicar un procedimiento judicial futuro. Es por ello que antes de acudir a este servicio se recomienda contar con el soporte de un abogado cuya especialidad sean los casos de negligencia médica.

Cómo denunciar negligencia médica

El campo interpretativo de lo que se considera una negligencia médica es amplio por lo que puede ocurrir que el sujeto desconozca ser víctima de una negligencia y, sin embargo, serlo. 

El retraso o error de un diagnóstico, la prescripción errónea de medicamentos, el no seguimiento diligente de protocolos médicos, la lesión resultante de una intervención quirúrgica no exitosa, la transmisión de enfermedades por falta de higiene médico… En cualquiera de todos estos casos, y muchos más, debemos tener presente que la posibilidad de denunciar posteriormente los hechos ocurridos depende de las pruebas que nuestros abogados puedan aportar.

Por lo tanto, cualquier documentación médica, por irrelevante que pueda parecer, tiene una importancia capital para la posible denuncia posterior. Sin duda alguna, recabar toda la información que este en tus manos, así como pedir copia de todos los documentos a los que tengas acceso es trascendental para la futura reclamación. 

También es muy recomendable que se tomen fotografías del paciente y, especialmente, sobre la evolución de su lesión (en caso de lesión). A la vez, deberás anotar los nombres de los médicos que te atiendan, el equipo de infermeros, la planta del hospital, la habitación, etcétera. No hay información irrelevante en la demostración de los hechos ocurridos. Sin pruebas resultará extremadamente complejo de conseguir una investigación del caso y una indemnización.

Cuanto antes, la víctima también debería contactar con un bufete de abogados para ser orientado con la mayor premura posible. Ante un viaje de tal complejidad como es la reclamación de una negligencia médica; el tiempo es oro. Cuanto antes haya un asesoramiento especialista sobre el caso, mayores probabilidades existirán de obtener las pruebas que demuestren lo ocurrido. 

Sanidad Pública

Si la negligencia ha ocurrido en el marco de la sanidad pública (en ello se incluyen todos los hospitales de titularidad pública, los centros de especialidades, de recuperación, servicio de emergencias, etcétera) existen dos posibles vías para reclamar una indemnización.

Responsabilidad patrimonial.

En este caso el demandado es la Administración sanitaria cuya responsabilidad recaía el procedimiento médico. En España se trataría de aquellas administraciones bajo la tutela de cada Comunidad Autónoma las que serían demandadas como responsables de la negligencia. En ellas se incluye el SAS –Servicio Andaluz de Salud- o el CatSalut en Cataluña, por ejemplo. 

La demanda tiene por objetivo la reclamación de una reparación económica por los daños y los perjuicios ocasionados, ya sean de carácter moral, físico, psicológico o económico. Por ejemplo, sufrir una lesión consecuentemente de una negligencia médica puede suponer la pérdida de dinero del paciente tras su imposibilidad de reintegrarse a su trabajo habitual. Dicho daño económico debería ser reparado con una indemnización que cubra la totalidad del importe.

El plazo existente para hacer la reclamación de una negligencia por la vía de responsabilidad patrimonial es de 1 año. Eso quiere decir que el error médico deberá ser denunciado en un plazo anterior a un año desde la fecha en que sucedió.

Sin embargo, existen algunos casos cuyo plazo difiere. Por ejemplo, en caso de muerte del paciente, el año de plazo empezaría a partir de la defunción y no a partir de la fecha de la negligencia. Si el error causante de la muerte se ha cometido con anterioridad, el plazo empieza en la fecha de la muerte y no en la fecha de la negligencia previa. Lo mismo ocurre en caso de lesiones físicas. El plazo se considera empezado a partir de la estabilización de las secuelas y cuando se ha conocido de manera definitiva todo su alcance.

Como que la gestión de los plazos es de gran relevancia y, a la vez, de notoria complejidad, los expertos recomiendan que se consulte con un abogado especialista en negligencias que de soporte a la interpretación de las fechas y plazos.

Demanda contra la compañía aseguradora de la administración pública.

Según queda estipulado en la Ley del Contrato de Seguro, la víctima de una negligencia también puede recurrir a la acción directa contra la compañía aseguradora del Servicio de Salud público. 

En este caso, el procedimiento se dirige al seguro de responsabilidad civil que el Servicio de Salud tiene obligatoriamente y que responde ante este tipo de casos. Los plazos a los que está sujeto el procedimiento son los mismos de la reclamación por responsabilidad patrimonial. Sin embargo, tiene algunas ventajas que cabe valorar. 

Por un lado, el procedimiento es notoriamente más ágil. Este tipo de proceso tiene una duración aproximada de un año y medio mientras las demandas de responsabilidad patrimonial suelen requerir de tres o cuatro años. Por otro lado, también es importante conocer que el procedimiento contra la compañía aseguradora suele llevar a una mayor cantidad económica de reparación. Aunque en la mayoría de los casos la indemnización como tal no sea superior, la cantidad económica resultante será mayor porque los intereses de demora en la reparación son más grandes en una indemnización emitida por un seguro que los previstos en las indemnizaciones del Servicio de Sanidad público. De hecho, se han dado casos en los que los intereses de demora pagados por la entidad aseguradora son incluso mayores a la propia indemnización de reparo económico. 

En caso que se opte por uno de los procedimientos, el otro quedará naturalmente excluido y no se podrá recurrir a él con posteridad. Es por ello que resulta de gran relevancia acudir a un equipo especialista de abogados que te asesore personalizadamente sobre las distintas opciones y cuál es la mejor vía para tu caso particular.

Sanidad Privada

En caso de una negligencia ocurrida en una clínica privada, un dentista, un centro capilar, de estética, consulta privada, etcétera, el paciente debe dirigirse a un procedimiento distinto al propio de la sanidad pública.

Se puede dar el caso en el que el servicio médico privado se ofreció bajo el paraguas de una cobertura privada de seguro médico. Tanto si la negligencia se produjo bajo la cobertura de una póliza privada o directamente en una clínica, se debería empezar un procedimiento de por responsabilidad civil.

El plazo de prescripción de los hechos a partir del cual la denuncia no tendría vigencia es de 15 años si la responsabilidad negligida es una responsabilidad contractual, la cual es así en la mayoría de los casos. Sin embargo, si la responsabilidad se considera extracontractual, el plazo se daría por terminado 1 año después de la comisión de la negligencia. En ambos casos, se aplica el mismo método de plazos que en la sanidad pública; empezando a contar el plazo a partir del acto negligente, la defunción del paciente (si es que se da el caso como consecuencia de la negligencia) o bien a partir del conocimiento definitivo de la lesión provocada.

Si el error médico se produce bajo el servicio de una póliza de seguro privado, la denuncia es recomendable que se realice directamente a la compañía aseguradora. En este caso, el plazo sería de 5 años. 

Contrariamente a la denuncia por vía administrativa de la sanidad pública, en todos los casos de sanidad privada el denunciante requiere de la intervención de un abogado, un procurador y un perito especialista. 

Cirugía Estética, Oftalmología y Odontología

La oftalmología, la cirugía estética y la odontología son ramas de la medicina cuyos servicios son, casi totalmente, de naturaleza privada. Ya sea si acudimos a un médico de cirugía estética, un odontólogo o un oftalmólogo lo más posible es que acudamos a un centro de sanidad privado cuyos servicios no recaen en manos de organismos públicos pero que, sin embargo, están protegidos de igual modo ante negligencias o malas praxis. 

El hecho de que estos ámbitos médicos sean privados en España hace que su acceso se restrinja notoriamente y que sus precios sean elevados. Es por ello que resulta aún de mayor recurrencia que los clientes identifiquen errores en sus tratamientos y, por ejemplo, la falta de diligencia en la relación entre los resultados esperados y lo ocurrido tras una intervención

La implantología dental, las cirugías oculares, el retoque de labios o el uso de otras técnicas de naturaleza estética, por ejemplo, empiezan con una presentación de resultados esperados. El no cumplimiento de ellos puede ser considerado, también, una negligencia médica.

En estos casos la relación entre un médico y un paciente se fundamenta en la confianza de obtener unos resultados deseados. Si lo ocurrido en la intervención o el procedimiento médico difiere notablemente de lo prometido, el paciente puede recurrir a los procedimientos legales estipulados para ser reparado económicamente.

La contratación de estas tipologías de servicios médicos privados se produce mediante un contrato de arrendamiento de servicios acordado con el centro médico y el paciente. En consecuencia, la responsabilidad médica no es de medios, sino que es una responsabilidad de resultados, lo cual implica que la denuncia debe realizarse en caso de fracaso de la intervención o el procedimiento contratado. 

La operación no se considerará un éxito tanto si genera daños adicionales y empeora el estado del paciente como si no consigue la obtención de las mejoras estéticas, oculares o dentales prometidas. Es habitual que en ambos casos la causa del fracaso sea la mala praxis médica del equipo sanitario, ya sea con consecuencias severas para el paciente como si no lo son.

Una reclamación de negligencia adecuada deberá ser presentada junto a un equipo de abogados especialistas. Su labor será identificar las pruebas de lo ocurrido y definir una estrategia que permita una indemnización económica que repare la totalidad de los daños generados al paciente. Esto podría evitar que el paciente se vea obligado al pago de nuevos tratamientos que, en ocasiones, pueden superar el importe de la operación causante del perjuicio.

Errores Quirúrgicos

Ya sean procedimientos de cirugía invasiva o no invasiva, cualquier intervención quirúrgica conlleva múltiples riesgos que pueden provocar daños, lesiones o la muerte del paciente. Si bien la complejidad de la operación influye en el porcentaje de riesgo al cual el paciente se somete, las posibles complicaciones son muy amplias y dependen tanto de la operación en si como del preoperatorio, la anestesia o el postoperatorio. 

Desde hemorragias o perforaciones accidentales hasta infecciones intrahospitalarias, existen múltiples complicaciones que son más comunes de lo que creemos. Sus consecuencias entran dentro de un amplio abanico de posibilidades que contemplan el fallecimiento del paciente, severas lesiones físicas o psicológicas, entre otras.

Aunque exista un riesgo estadístico que protege el equipo sanitario de las consecuencias de una reacción del paciente cuyo control no esté en sus manos, lo cierto es que las complicaciones quirúrgicas también se pueden producir a partir de negligencias médicas.

Si se ha realizado un acto de forma descuidada e inadecuada durante el procedimiento quirúrgico, podemos estar delante de un caso de negligencia médica. La mala praxis de un equipo sanitario se extiende por todas aquellas acciones realizadas contrarias a la diligencia médica, pero también, por todas aquellas actuaciones omitidas o negadas. En ello se incluiría la negación de pruebas previas a la intervención, etcétera. 

Bajo el mismo paraguas también entendemos como error quirúrgico la propia realización de una intervención sin la necesidad clínica de la misma. O sea, si se ha realizado un error en el diagnóstico, en la historia clínica, la confusión interpretativa de las pruebas realizadas, un error administrativo de índole burocrática, en todos estos casos, proceder a intervenir quirúrgicamente sin necesidad de ello puede ser causa de una negligencia.

Servicios de Urgencias

En España los casos de emergencia médica se cubren por el sistema de Sanidad Pública de cada Comunidad Autónoma. Dentro de los casos de urgencias existe, por un lado, la asistencia urgente extrahospitalaria con ambulancias, UVI móvil o teleasistencia médica, y por otro, la asistencia directa en las urgencias de Centros de Salud u hospitales. En ambos casos, el Servicio de Salud de tu Comunidad Autónoma debe responder en caso de haber cometido una negligencia a lo largo del servicio de urgencias. 

Son muchas las circunstancias que pueden llevar a una persona a recurrir al servicio de urgencias médicas. Para muchos es considerado el ámbito más crítico de un trabajador de la salud. La velocidad en la que se desarrollan los hechos y el hecho de que se trate de una situación inesperada puede provocar la actuación inadecuada de los equipos sanitarios. Sin embargo, a veces estos errores pueden estar intensificados por un diagnóstico precipitado o tardío, las listas de espera para la atención médica o para la realización de pruebas urgentes. 

El deficiente servicio de urgencias que conlleva el sufrimiento de lesiones, daños morales, económicos o, incluso, la muerte del paciente, puede ser considerado una actuación contraria a la buena praxis médica. Por ello, no debe existir duda alguna a reclamar una reparación de los daños sufridos y ponerse en contacto inmediatamente con un equipo de abogados expertos en negligencias.

Errores de diagnóstico y tratamiento

Cualquier diagnóstico tiene de manera inherente un riesgo de error ineludible. Cualquier médico sabe que su responsabilidad ante el diagnóstico es limitada a la información que las pruebas le faciliten y la experiencia de casos parecidos con anterioridad.

Sin embargo, debemos exigir al Servicio de Sanidad que actúe con mayor diligencia posible en el procedimiento y reduce todos los riesgos mediante controles, comprobaciones o apreciaciones. El sanitario deberá velar siempre para que los riesgos de error de diagnóstico sean los más bajos posibles y, en consecuencia, se evite la pérdida de tiempo de reacción ante una enfermedad o las lesiones físicas que un tratamiento posterior pueda provocar.

Contrariamente al natural error de diagnóstico, existe otra tipología de error que sí puede ser considerado negligencia; el error de tratamiento. En ello se incluyen todos aquellos actos que representan una desviación del seguimiento de un protocolo o la actuación contraria a la buena praxis. Si bien el diagnóstico se considera incierto e imprevisible, el tratamiento es una actuación habitual y previsible. En caso de una negligencia médica en este ámbito se deberá denunciar a las autoridades competentes.

Alegaciones disconformidad alta médica

En ocasiones, el criterio de un médico al emitir una alta médica puede basarse en una información incompleta o desviada. Es por ello que, si un paciente a quien se le da el alta no está de acuerdo con el criterio del médico, puede iniciar un procedimiento administrativo para que sea impugnada.

Si la baja médica ha sido menor a 12 meses, el paciente puede reclamar en un plazo de diez días después de recibir la notificación escrita de alta. La impugnación se presentará ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y se alegará disconformidad argumentada ante el criterio del médico. En la argumentación se debería poder demostrar que existe una cita con el especialista pendiente de la evaluación de unas lesiones, la continuidad de un tratamiento prescrito sin cambio alguno en su aplicación, el sufrimiento de dolores continuados, etcétera. 

El modelo de presentación de alegaciones es el siguiente:

En cualquier caso, se deberá informar de inmediato a la empresa empleadora del inicio de la impugnación y, por tanto, la prórroga de la baja. Además, también es recomendable que se envié al médico de cabecera o a la mutua un burofax o carta formal en el que se denuncie la disconformidad y se pida la reconsideración de la misma. Dicho burofax debería ser emitido previamente a la reclamación de impugnación y en caso de no recibir respuesta podría ser una prueba de importante valoración. 

Si te da el alta la inspección medica

Toda situación de baja médica implica que el sujeto está imposibilitado de trabajar. No es poco habitual que el criterio seguido por un médico en cuanto a la expedición del alta difiera del criterio del paciente. En casos de disconformidad, la ley española garantiza distintos procedimientos para impugnar el alta.

Procedimiento de Disconformidad en el Juzgado de lo Social

Si una baja médica se alarga más de 365 días, el médico de cabecera no puede emitir más partes médicos ni expedir bajas, sino que la competencia recae en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Este organismo público será el encargado de controlar el proceso de la baja. Para ello se citará al enfermo a una revisión médica y se evaluará su estado. 

Si el INSS resuelve expedir el alta médica y el paciente está en desacuerdo, se puede dar comienzo a un procedimiento de disconformidad en el Juzgado Social. Dicho proceso solo es posible en caso de haber sido de alta tras la primera revisión del caso en el INSS. Más adelante conoceremos qué hacer en otros casos.

Al llegar la notificación de alta al trabajador, éste tiene un máximo de cuatro días naturales para dar comienzo a la alegación de disconformidad. A partir de entonces, el INSS deberá responder en un plazo de once días. Si se hace la reclamación inicial dentro del plazo de cuatro días naturales, el proceso puede resolverse con destacada brevedad. Si no se hace de este modo, la alegación se deberá hacer llegar por el procedimiento ordinario.

Reclamación Administrativa

En este caso se debe presentar una reclamación dentro de un plazo de once días hábiles a partir de cuándo se ha emitido el alta. El Instituto Nacional de la Seguridad Social tiene entonces siete días para resolver la reclamación.

En caso de silencio administrativo (no responder) o respuesta negativa, aún queda la vía judicial a la cual se puede dar comienzo en el plazo de los 20 días hábiles. Estos veinte días se empiezan a contar desde la respuesta del INSS o los siete días posteriores a la reclamación.

Tanto la vía judicial como la reclamación administrativa previa requieren del soporte de abogados especialistas. El contenido y las formas del texto presentado son de vital importancia y cometer errores en la primera impugnación es algo que no se podrá contradecir en sede judicial.

Este procedimiento prorroga la baja por un pazo de 11 días en los que se percibe una prestación. Por otro lado, el trabajador deberá comunicar a su empresa la baja de manera inmediata a la impugnación; por escrito, incluyendo la fecha y lugar de presentación. No hacerlo podría conllevar el despido disciplinario provocado por absentismo.

Lex Artis Ad Hoc

La Lex Artis Ad Hoc es aquel criterio de corrección al cual todo médico se debe ceñir. Cualquier equipo sanitario tiene la obligación de actuar siempre en concordancia con la buena praxis médica, lo cual no está exento de la valoración de la posible complejidad circunstancial y el factor humano de la actuación. 

Según la doctrina dictada por el Tribunal Supremo español se considera Lex Artis Ad Hoc: “aquel criterio valorativo de la corrección del concreto acto médico ejecutado por el profesional de la medicina -ciencia o arte médica- que tiene en cuenta las especiales características de su autor, de la profesión, de la complejidad y trascendencia vital del paciente y, en su caso, de la influencia en otros factores endógenos -estado e intervención del enfermo, de sus familiares, o de la misma organización sanitaria-, para calificar dicho acto de conforme o no con la técnica normal requerida“.

Por lo tanto, toda aquella actuación contraria a dicha ley puede ser considerada una actuación negligente que atenta contra los criterios de buena praxis médica. En este caso, la jurisdicción española protege a los pacientes y garantiza una reparación económica y moral que compense los daños generados.

Defensor del paciente

El Defensor del Paciente es una asociación creada en 1997 con voluntad de cubrir todo el territorio español defendiendo a todos los afectados por negligencias médicas. Fueron ellos quienes crearon la asociación y son ellos a quienes la asociación quiere proteger mediante campañas de sensibilización y la defensa de sus derechos. 

El objetivo principal de la asociación es luchar contra la desinformación, la indefensión, el abandono y el desconocimiento ante las situaciones de negligencias.